EUR €
La centrífuga es una parte central de la preparación PRP y PRF. No cuentan solo la velocidad o el precio: también son decisivos el uso previsto, la compatibilidad de tubos, el rango RCF, el rotor, el manejo y la documentación.
Comprobar versión MDR o IVDR, uso previsto e instrucciones de uso.
Rango RCF, radio del rotor, ángulo, tiempo y frenado influyen en la preparación.
¿Encajan los tubos? ¿Los ajustes son simples? ¿Hay servicio técnico?
La preparación de PRP o PRF no es solo manipulación de muestras. Forma parte de un proceso médico o médico-estético. Por eso no conviene elegir el equipo solo por velocidad máxima o precio bajo.
Una centrífuga adecuada debe permitir condiciones reproducibles: rotor apropiado, adaptadores compatibles, ajuste estable de RPM o RCF, tiempos definidos y documentación práctica.
El punto clave es el uso previsto por el fabricante, definido en el etiquetado, instrucciones y documentación técnica. Una centrífuga puede estar destinada a laboratorio/IVD o como producto sanitario para aplicaciones médicas definidas.
En PRP o PRF con reaplicación de componentes sanguíneos preparados debe revisarse toda la cadena: centrífuga, tubos, sistema de extracción, manipulación estéril, documentación e indicación médica. El marcado MDR no es una garantía jurídica absoluta, pero sí un elemento importante si el equipo se usa conforme a su finalidad.
La primera pregunta no debe ser solo si gira suficientemente rápido, sino si el equipo está previsto para el proceso y encaja con los tubos utilizados.
Muchos protocolos indican RPM o RCF. La RCF suele ser más comparable porque incluye el radio del rotor. Dos centrífugas pueden generar fuerzas g distintas con las mismas RPM.
La fórmula básica es: RCF = 1,118 × 10-5 × radio en cm × RPM². Hay una introducción práctica en el artículo interno Centrifugación PRP: RCF, RPM, rotor y tiempo.
El ajuste debe corresponder siempre al tubo, sistema y protocolo. En PRF también debe considerarse el frenado.
El rotor influye en la separación de los componentes sanguíneos. Los rotores de ángulo fijo son compactos y frecuentes en centrífugas de consulta.
Los rotores oscilantes pueden favorecer una estratificación horizontal, pero suelen requerir más espacio. La cuestión no es cuál es mejor en general, sino cuál encaja con el protocolo.
| Tipo de rotor | Ventaja típica | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Rotor de ángulo fijo | Compacto, robusto, integrado en muchas centrífugas de consulta | Comprobar ángulo del rotor, longitud de tubos, adaptadores y posición del sedimento |
| Rotor oscilante | Estratificación horizontal durante la centrifugación | Considerar tamaño, coste, tiempo, compatibilidad y mantenimiento |
PRP y PRF se mencionan juntos, pero se preparan de forma distinta. PRP suele obtenerse con anticoagulante; PRF normalmente sin anticoagulante, por lo que el tiempo entre extracción y centrifugación es importante.
Para PRF pueden ser relevantes fuerzas g más bajas, tiempos definidos y frenado adaptado. En PRP suelen importar la separación clara y el rendimiento reproducible.
No conviene copiar un protocolo de otra centrífuga sin comprobarlo. Las RPM deben convertirse a RCF con el radio del rotor. También cuentan ángulo, formato de tubo y frenado.
La Hettich EBA 200 MD es una centrífuga compacta para pequeños volúmenes y se ofrece como versión MDR para aplicaciones médicas. Según la ficha técnica, es un producto sanitario conforme al Reglamento (UE) 2017/745 para separar sangre completa o componentes sanguíneos de origen humano.
Técnicamente ofrece rotor de ángulo fijo integrado de 8 plazas, hasta 6.000 min-1, RCF máxima de 3.461 x g y capacidad máxima de 8 x 10 ml. Antes de comprar, deben comprobarse formato de tubo, protocolo y uso previsto.
| Criterio | Evaluación para la clínica |
|---|---|
| Regulación | Versión MDR disponible; uso previsto e IFU deben encajar con la aplicación |
| Rotor | rotor de ángulo fijo integrado de 8 plazas |
| RCF/RPM | hasta 3.461 x g o 6.000 min-1 |
| Tubos | formato, diámetro, longitud y adaptadores deben comprobarse antes |
| Uso clínico | compacta, manejo claro, adecuada para pequeños volúmenes |
Muchas compras erróneas no se deben a un mal equipo, sino a que no encaja con el proceso previsto.
Para PRP y PRF, la centrífuga es central, pero nunca trabaja aislada. Lo importante es el conjunto de centrífuga, rotor, tubos, protocolo, trabajo estéril y documentación.
Una centrífuga MDR compacta como la Hettich EBA 200 MD puede ser una opción adecuada para muchas clínicas si tubos y protocolos son compatibles. La decisión no debe basarse solo en precio o en un dato técnico aislado.
Los profesionales pueden encontrar equipos adecuados en la categoría centrífugas. La página de producto de la Hettich EBA 200 MD contiene información adicional. También son relevantes los tubos PRP adecuados. La referencia se refiere a material, selección de equipo y organización del proceso, no a eficacia clínica.
Este artículo se dirige a profesionales sanitarios y ofrece información general sobre la selección de equipos. No sustituye la revisión del uso previsto, instrucciones, requisitos locales, higiene ni responsabilidad profesional.
Save products on your wishlist to buy them later or share with your friends.