PRP y neuroregeneración: ¿puede el plasma rico en plaquetas favorecer la reparación nerviosa?
Artículo profesional · Neurorregeneración · Basado en la evidencia

PRP y neurorregeneración: ¿puede el plasma rico en plaquetas favorecer la reparación nerviosa?

El PRP se estudia cada vez más en relación con la regeneración de nervios periféricos, el dolor neuropático y la ingeniería de tejidos. La plausibilidad biológica es considerable, pero la evidencia clínica sigue dependiendo en gran medida de la indicación. Es especialmente importante distinguir entre alivio del dolor, mejoría funcional y neurorregeneración real.

Actualizado: septiembre de 2026Dirigido a: profesionales sanitariosSin recomendación terapéuticaEvidencia humana y preclínica diferenciada
PeriféricoLa evidencia en humanos está aumentando, entre otros ámbitos en lesiones nerviosas traumáticas y síndrome del túnel carpiano.
CentralEn médula espinal y cerebro, la mayoría de los datos siguen procediendo de modelos animales o de investigación con lisado plaquetario o VE.
ClaveUna puntuación de dolor menor no demuestra recrecimiento axonal, remielinización ni recuperación de la conducción nerviosa.
Aviso médico: Este artículo contextualiza la investigación publicada. No sustituye el diagnóstico, la valoración individual de beneficio-riesgo, la información del producto, las instrucciones de uso ni la decisión terapéutica. El PRP no es una preparación uniformemente estandarizada; los resultados de un protocolo concreto no pueden trasladarse automáticamente a otros sistemas o indicaciones.
Contenido
  1. Qué significa neurorregeneración
  2. Regeneración de nervios periféricos
  3. Posibles mecanismos del PRP
  4. SNP frente a SNC
  5. Evidencia por indicación
  6. Lesiones nerviosas traumáticas
  7. Reconstrucción nerviosa y conductos
  8. Dolor neuropático
  9. Médula espinal, nervio óptico y cerebro
  10. Ingeniería de tejidos y VE
  11. Composición del PRP
  12. Seguridad
  13. Lagunas de investigación
  14. Interpretación
  15. Más información en prpmed.de
  16. Referencias

¿Qué significa realmente neurorregeneración?

El término se utiliza a menudo de forma demasiado amplia en medicina regenerativa. Una verdadera regeneración nerviosa no consiste únicamente en que disminuyan los síntomas. Según la lesión, el proceso incluye el recrecimiento de axones dañados, la restauración de la vaina de mielina, la reinervación de los tejidos diana y la recuperación de la función fisiológica. Estos niveles pueden medirse en humanos con distinta fiabilidad.

Dolor: Una mejoría clínicamente relevante puede ser importante, pero no demuestra que los axones dañados hayan vuelto a crecer ni que los nervios se hayan remielinizado.
Regla de interpretación: Cuanto más se aleja un criterio de valoración de los síntomas subjetivos y se acerca a la neurofisiología y la estructura, más directamente aborda la cuestión de la neurorregeneración. Incluso entonces, los marcadores indirectos requieren una interpretación cuidadosa.

¿Cómo se regenera un nervio periférico?

Tras una lesión axonal relevante se produce distalmente una degeneración walleriana. Los restos de axones y mielina se degradan. Las células de Schwann cambian su fenotipo, las células inmunitarias eliminan los detritos y se crea un microambiente capaz de orientar a los axones en crecimiento. Por ello, el sistema nervioso periférico tiene una capacidad regenerativa intrínseca considerablemente mayor que el cerebro y la médula espinal.

Lesión: Según la gravedad, pueden verse afectados el axón, la mielina y/o las envolturas conjuntivas del nervio. La continuidad anatómica influye de forma decisiva en si es posible una regeneración espontánea o si se requiere reconstrucción quirúrgica.

La cascada está simplificada deliberadamente. En realidad, la inflamación, la respuesta vascular, el remodelado de las células de Schwann, la brotación axonal y la reinervación se solapan en el tiempo.

¿Dónde podría intervenir biológicamente el PRP en este proceso?

Las plaquetas no solo son relevantes para la hemostasia. Tras activarse liberan numerosas proteínas y moléculas de señalización. En la investigación sobre PRP se estudian, entre otros, PDGF, VEGF, TGF-β, IGF-1, EGF y otros mediadores. Esto no significa que un único «factor de crecimiento» explique el efecto. Es más plausible una interacción entre comunicación celular, regulación de la inflamación, respuesta vascular y remodelado de la matriz.[1]

Mecanismo

Células de Schwann

Los estudios preclínicos describen efectos sobre la proliferación, la migración y la actividad trófica de las células de Schwann. Tras una lesión, estas células forman una estructura de guía regenerativa para los axones en crecimiento.

Mecanismo

Crecimiento axonal

Los modelos animales muestran parámetros histológicos más favorables, como densidad axonal o mielinización. Estos hallazgos están más cerca de una regeneración estructural que los datos de dolor por sí solos, pero no pueden trasladarse automáticamente a humanos.

Mecanismo

Angiogénesis

Los nervios en regeneración necesitan una microcirculación funcional. Los factores derivados de las plaquetas pueden influir en las respuestas vasculares; la regeneración nerviosa y vascular están estrechamente relacionadas biológicamente.

Mecanismo

Microambiente inmunitario

Los macrófagos y otras células inmunitarias forman parte de la reparación. El PRP se ha relacionado con la modulación de vías de señalización proinflamatorias y antiinflamatorias. Una simple «conversión M1 a M2» es biológicamente demasiado reduccionista.

Mecanismo

Matriz de fibrina

Tras la activación puede formarse una matriz rica en fibrina que actúe localmente como andamiaje temporal. Esto es especialmente relevante cuando las preparaciones plaquetarias se combinan con conductos nerviosos o hidrogeles.

Límite

Plausibilidad ≠ eficacia

Un mecanismo plausible no sustituye a un ensayo clínico aleatorizado ni a la demostración de una mejoría relevante para el paciente.

De los nervios periféricos al cerebro: la evidencia en humanos disminuye claramente

Túnel carpianovarios ECA / metaanálisis
PNI traumáticanuevos estudios en humanos 2025/26
Nervio ópticopequeñas cohortes exploratorias
Médula espinalprincipalmente modelos animales
Cerebrosobre todo lisado plaquetario / VE, preclínico
Síndrome del túnel carpiano
Humanos: relativamente amplia
PNI traumática
Humanos: en aumento
Nervio óptico
exploratoria
Médula espinal
preclínica
Cerebro
preclínica

Las barras representan una clasificación editorial cualitativa, no una evaluación GRADE numérica.

¿Qué muestran los estudios en humanos?

La literatura clínica abarca desde estudios aleatorizados sobre síndrome del túnel carpiano hasta pequeñas series de casos con defectos nerviosos complejos. El problema común es la gran heterogeneidad: distintas preparaciones de PRP, lugares de inyección, perfiles celulares, tratamientos concomitantes y criterios de valoración.

Área de investigaciónTipo de evidenciaHallazgos destacadosQué no puede concluirseValoración
Síndrome del túnel carpianovarios ECA / metaanálisisen algunos estudios mejores puntuaciones de síntomas y función; parámetros objetivos menos consistentessin evidencia confirmada de regeneración del nervio mediano; AAOS: sin beneficio a largo plazo demostradoestudiado clínicamente
Lesión traumática del nervio ciáticopequeño ensayo aleatorizado, n=30señales en función motora y velocidad de conducción nerviosasin recomendación terapéutica general; muestra pequeña, sin brazo de inyección placeboevidencia humana inicial
Lesión del nervio mediano/cubitalretrospectivo, n=183SCV/MCV, MRC/BMRC y parámetros ecográficos estructurales más favorablesla ventaja en DASH quedó por debajo de la diferencia mínima clínicamente importanteinteresante, no confirmado
Polineuropatía diabéticapequeños ECA / datos observacionalesdolor, entumecimiento y puntuaciones de neuropatía mejoraron en algunos estudiosno es un tratamiento regenerativo estándar establecidoevidencia inicial
Dolor neuropáticorevisiones sistemáticas de ECAseñal analgésica en numerosos estudiosla analgesia no demuestra reinervaciónheterogénea
Nervio óptico / NAIONpequeña cohorte prospectivaseñales aisladas de perfusión a corto plazosin regeneración demostrada del nervio ópticoexploratoria
Médula espinalestudios animales + metaanálisis animalfunción motora y cavidad lesional favorablemente modificadas en modelos animalessin terapia clínica establecida para lesión medularpreclínica
Cerebro / ictus / TCEprincipalmente modelos animalesneuroprotección, angiogénesis y neurogénesis descritas con lisado plaquetariono puede trasladarse al PRP clásico en humanospreclínica
Conductos nerviosos / ingeniería de tejidosmodelos animales + pequeñas series humanasespecial dinamismo en la combinación de factores plaquetarios con colágeno/andamiajesaún no es estándar en reconstrucción nerviosatraslacional

Lesiones traumáticas de nervios periféricos: actualmente el campo clínico más dinámico

En las lesiones nerviosas traumáticas, los criterios funcionales y de conducción son especialmente relevantes porque se acercan más a una regeneración funcional real que las puntuaciones de dolor aisladas.

2025: estudio aleatorizado en lesión incompleta del nervio ciático
Yang et al. · Neural Plasticity · 30 pacientes · aleatorizado, simple ciego

Quince pacientes recibieron cinco aplicaciones ecoguiadas de 3 ml de PRP además de 12 semanas de rehabilitación; 15 pacientes recibieron solo rehabilitación. A los 1, 3 y 6 meses se evaluaron la función motora y sensitiva, parámetros ecográficos y electrofisiología. El grupo PRP mostró señales favorables en la función motora y en la velocidad de conducción nerviosa motora y sensitiva.[3]

Límite: La muestra es pequeña y el grupo control no recibió una inyección placebo. Los propios autores señalan que el PRP podría ser «partially effective» en la reparación temprana de lesiones incompletas del nervio ciático.

2026: lesiones de los nervios mediano y cubital en el antebrazo
Li et al. · Frontiers in Neurology · 183 pacientes · estudio observacional retrospectivo

Tras la reconstrucción quirúrgica del nervio, 105 pacientes siguieron rehabilitación convencional; 78 recibieron además inyecciones perineurales ecoguiadas de PRP pobre en leucocitos. El grupo PRP presentó velocidades de conducción nerviosa, valores MRC/BMRC y parámetros ecográficos estadísticamente más favorables.[5]

Clínicamente importante: La diferencia adicional en la puntuación DASH fue de 2,55 puntos y, por tanto, no alcanzó la diferencia mínima clínicamente importante establecida de aproximadamente 10–14 puntos. Ambos grupos mejoraron claramente; la rehabilitación estructurada siguió siendo el componente central de la recuperación.[5]

Por qué estos estudios son más relevantes que los estudios de dolor aislados: La velocidad de conducción nerviosa, la función motora y la sensibilidad están funcionalmente más cerca de la cuestión de si un nervio recupera su función fisiológica. Aun así, tampoco demuestran regeneración histológica.

Síndrome del túnel carpiano: muchos estudios, pero ninguna conclusión sencilla

El síndrome del túnel carpiano es la neuropatía relacionada con PRP más estudiada clínicamente. Un metaanálisis publicado en 2025 de siete estudios con 365 pacientes encontró puntuaciones de gravedad de síntomas más favorables a 1, 3 y 6 meses y mejores puntuaciones funcionales a 3 y 6 meses. En cambio, los efectos sobre el área transversal del nervio mediano, la velocidad de conducción sensitiva y la latencia motora distal fueron pequeños o inconsistentes.[4]

Conflicto con la guía: La guía AAOS de 2024 considera, con evidencia fuerte, que no existe un beneficio a largo plazo demostrado de las inyecciones de PRP en el síndrome del túnel carpiano tratado de forma no quirúrgica, tanto con PRP rico como pobre en leucocitos. Los resultados a corto plazo son mixtos.[6]

Por tanto, puede afirmarse con rigor que el PRP se ha estudiado clínicamente en el túnel carpiano y que algunos trabajos muestran beneficios sintomáticos. No está demostrado que el PRP «regenere» el nervio mediano ni que sustituya una descompresión quirúrgica necesaria.

PRP como componente de la reconstrucción nerviosa quirúrgica

Un campo de investigación dinámico combina factores derivados de las plaquetas con autoinjertos, tubos de colágeno y otras estructuras de guía. Ya no se trata solo de una inyección junto al nervio, sino de crear un entorno biológico local dentro de un segmento nervioso reconstruido.

Kuffler et al. 2025: autoinjerto dentro de un tubo de colágeno relleno de PRP

Una pequeña serie clínica comunicó una marcada reducción del dolor neuropático crónico en pacientes con defectos de nervios periféricos tras combinar autoinjerto, tubo de colágeno y PRP. En esta serie, el 89 % de los pacientes con dolor preoperatorio alcanzó ausencia completa de dolor.[7]

Valoración: pequeña serie de casos, sin un gran grupo control aleatorizado y procedente principalmente de un único grupo de investigación. El resultado llama la atención, pero no constituye una prueba de eficacia.

Kuffler et al. 2026: tubo de colágeno relleno de PRP y analgesia temprana

Una serie prospectiva comparó 10 nervios reconstruidos con un tubo de colágeno relleno de PRP frente a un grupo histórico/retrospectivo de autoinjerto. Según los autores, la reducción del dolor en el grupo PRP comenzó en dos semanas y fue completa hacia los dos meses en los pacientes con dolor preoperatorio.[8]

Importante: Los autores utilizan formulaciones muy contundentes. Sin embargo, el diseño —pequeña serie no aleatorizada con grupo comparador histórico— no permite afirmar que el efecto esté «demostrado» ni que pueda generalizarse de forma fiable.

La evolución real quizá no sea «más inyecciones de PRP», sino la integración de señales derivadas de las plaquetas en sistemas regenerativos de ingeniería nerviosa.

Dolor neuropático: analgesia no equivale a neurorregeneración

Analgesia

La reducción del dolor puede deberse a cambios en la inflamación, menor actividad ectópica, menor irritación mecánica u otros efectos neuromoduladores.

Neurorregeneración

Según la lesión, requiere pruebas de crecimiento axonal, reinervación, remielinización y/o recuperación de la función nerviosa.

Una revisión sistemática de 2025 identificó doce estudios aleatorizados sobre distintos síndromes de dolor neuropático. En muchos estudios disminuyó el dolor; sin embargo, debido a la considerable heterogeneidad metodológica y clínica, no fue posible realizar un metaanálisis agrupado útil ni establecer una clasificación robusta.[9]

Polineuropatía diabética

En un estudio prospectivo aleatorizado con 60 personas con diabetes tipo 2 y polineuropatía diabética, el PRP perineural más tratamiento estándar mejoró más el dolor, el entumecimiento y el Modified Toronto Clinical Neuropathy Score que el tratamiento estándar solo.[10] Es una señal clínica, no una prueba histológica de fibras nerviosas regeneradas.

Radiculopatía

Los estudios de PRP epidural en radiculopatía lumbar evalúan principalmente dolor y función. Aunque una intervención alcance resultados clínicos comparables o más duraderos que las inyecciones de esteroides, ello no demuestra una regeneración estructural de la raíz nerviosa. Para sostener una afirmación neurorregenerativa serían necesarios otros criterios de valoración.

Nervio óptico, médula espinal y cerebro: mucho más experimental

Nervio óptico / NAION

Un estudio prospectivo no aleatorizado de 2024 examinó 25 ojos con neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica aguda (NAION). Doce ojos recibieron además dos inyecciones de PRP en la cápsula de Tenon. Algunos parámetros mejoraron dentro del grupo PRP, pero no hubo una ventaja significativa entre grupos en la mejor agudeza visual corregida; un parámetro de perfusión fue más favorable en un momento temprano.[11]

Valoración: investigación exploratoria en humanos con seguimiento muy corto. No existe evidencia de regeneración del nervio óptico.

Lesión medular

Un metaanálisis de nueve estudios animales encontró, en promedio, mejor función motora y cavidades lesionales más pequeñas con PRP. El tamaño de efecto agrupado fue SMD 1,5 para función motora y SMD −2,2 para tamaño de cavidad.[12] Una revisión de 2026 analiza regeneración axonal, mielinización, angiogénesis, función de barrera y modulación inflamatoria, pero destaca al mismo tiempo la falta de evidencia clínica de alta calidad.[13]

No extrapolable: Las aplicaciones intratecales o locales de PRP en animales no constituyen la base de un protocolo clínico estándar para lesiones de la médula espinal.

Cerebro, ictus y traumatismo craneoencefálico

En este ámbito a menudo no se estudia PRP clásico, sino lisado plaquetario. En un modelo de ictus en rata, el lisado plaquetario administrado por vía intraventricular estimuló la angiogénesis y la neurogénesis y mejoró parámetros funcionales.[14] En modelos murinos de traumatismo craneoencefálico, el lisado plaquetario humano mostró señales neuroprotectoras, antiinflamatorias y antioxidantes.[15]

No mezclar conceptos: PRP ≠ lisado plaquetario ≠ PRF ≠ vesículas extracelulares aisladas derivadas de PRP. La preparación, el contenido celular, el perfil de liberación y la clasificación regulatoria pueden diferir sustancialmente.

De la inyección de PRP a la ingeniería nerviosa regenerativa

PRP localpreparación biológica clásica
PRP + conductocolágeno u otras estructuras de guía
PRP + hidrogelliberación local y matriz
Lisado plaquetario / VEcomponentes solubles o vesiculares separados
Sistemas combinadoscélulas + andamiaje + señales bioactivas

La investigación preclínica combina productos derivados de plaquetas con colágeno, quitosano, quitina, metacrilato de gelatina y otros biomateriales. El objetivo es crear un entorno espacialmente controlado para el crecimiento axonal, la migración de células de Schwann y la reinervación. Clínicamente, este enfoque aún se encuentra en una fase inicial.

VE derivadas de PRP y «exosomas»

Las vesículas extracelulares de preparaciones plaquetarias se investigan como posibles portadores de señales. Los modelos de laboratorio y animales describen efectos sobre la proliferación de células de Schwann, la secreción trófica y vías de señalización asociadas a PI3K/Akt. Sin embargo, para la interpretación clínica, una fracción de VE aislada o enriquecida no es la misma preparación que el PRP. Los resultados no deben utilizarse de forma intercambiable como prueba de eficacia.

¿Qué papel desempeña la composición del PRP?

«PRP» no designa una formulación fija. En los estudios neurológicos pueden variar notablemente la concentración de plaquetas, el contenido de leucocitos, la contaminación con eritrocitos, la activación, el anticoagulante, el volumen final y la vía de administración. Esta variabilidad es una causa central de la comparabilidad limitada entre estudios.[1]

Leucocitos

Existen argumentos biológicos para pensar que distintos perfiles leucocitarios podrían desencadenar diferentes respuestas inflamatorias alrededor del nervio. Sin embargo, actualmente esto no permite una recomendación universal de LP-PRP en aplicaciones neurales.

Dosis plaquetaria

Más no es automáticamente mejor. Para indicaciones neurales no existe un intervalo objetivo clínicamente validado que pueda trasladarse de forma fiable entre sistemas diferentes.

Activación

El calcio, la trombina o el contacto tisular modifican la cinética de liberación y la formación de fibrina. Por tanto, estudios con distintos métodos de activación no necesariamente investigan preparaciones biológicamente idénticas.

Factores del paciente

La edad, las enfermedades metabólicas, la medicación y el hemograma basal pueden influir en la composición de los productos autólogos. No está suficientemente aclarado si determinadas diferencias de factores de crecimiento relacionadas con la edad modifican clínicamente la regeneración nerviosa.

Para la documentación clínica: Un protocolo de estudio solo puede interpretarse de forma útil si se documentan volumen de sangre, tubo/sistema, anticoagulante, RCF, tiempo de centrifugación, perfil celular, activación, volumen final y vía de administración.

Seguridad: «autólogo» no significa libre de riesgos

Los estudios controlados de PRP en neuropatías periféricas han comunicado hasta ahora relativamente pocos acontecimientos adversos graves asociados al PRP. Esto no debe confundirse con seguridad general para cualquier aplicación neural. El riesgo depende en gran medida de la anatomía, la técnica de inyección, la vía de administración y las comorbilidades.

Riesgos del procedimiento

Hematoma, infección, colocación incorrecta y lesión nerviosa iatrogénica son riesgos relevantes de los procedimientos invasivos perineurales o neuraxiales.

Fibrosis

Un informe de casos describió tres jugadores de béisbol de alto nivel que posteriormente desarrollaron síndrome del túnel cubital con fibrosis marcada alrededor del nervio cubital tras una inyección de PRP por lesión del ligamento colateral cubital. La anatomía específica y el reducido número de casos impiden generalizar.

Aplicación neuraxial

Las aplicaciones epidurales o intratecales tienen un perfil de riesgo distinto al de una inyección perineural superficial. Los protocolos preclínicos de lesión medular no deben interpretarse como instrucciones clínicas.

Las principales lagunas de investigación

LagunaPor qué es relevante
Estandarización del PRPSin parámetros definidos de células y dosis, los estudios siguen siendo solo parcialmente comparables.
Grandes ECA multicéntricosMuchos estudios interesantes en humanos son pequeños, retrospectivos o sin control placebo.
Datos a largo plazoUna mejoría sintomática a corto plazo dice poco sobre reinervación y función duraderas.
Criterios cercanos a la regeneraciónLas puntuaciones de dolor y función deberían complementarse con neurofisiología estandarizada y marcadores estructurales.
Dosis y momentoNo está suficientemente aclarado cuándo tras una lesión y a qué dosis biológica podrían ser útiles los productos plaquetarios.
Replicación independienteEn especial, los llamativos datos sobre conductos y defectos nerviosos necesitan confirmación fuera de grupos de investigación individuales.

¿Qué puede concluirse del estado actual de la investigación?

El PRP presenta una biología neurorregenerativa plausible. En nervios periféricos ya existe más que investigación básica: ensayos aleatorizados, metaanálisis y nuevos estudios en humanos con criterios neurofisiológicos aportan señales interesantes. Aun así, el paso de «biológicamente plausible» a «regeneración nerviosa clínicamente demostrada» todavía no se ha completado.

  • Nervios periféricos: evidencia clínica creciente, especialmente en neuropatías por compresión y lesiones traumáticas.
  • Síndrome del túnel carpiano: señales sintomáticas a corto plazo contrastan con una recomendación AAOS que no confirma beneficio a largo plazo.
  • Lesiones nerviosas traumáticas: los nuevos datos de 2025/26 son científicamente interesantes, pero requieren confirmación prospectiva de mayor tamaño.
  • Conductos nerviosos e ingeniería de tejidos: uno de los campos traslacionales más dinámicos.
  • Médula espinal y cerebro: evidencia principalmente preclínica; además, con frecuencia se estudian lisado plaquetario o VE en lugar de PRP clásico.
Formulación precisa: En modelos experimentales, el PRP puede influir en procesos relevantes para la reparación nerviosa. Los primeros estudios en humanos muestran señales funcionales y, en algunos casos, neurofisiológicas. Sin embargo, actualmente no existe una terapia con PRP estandarizada y generalmente aceptada para neurorregeneración.

Más información en prpmed.de

Las siguientes páginas tratan la clasificación técnica del PRP, su preparación y la documentación. Los enlaces a productos no constituyen una recomendación para uso neurológico.

Referencias científicas

  1. Wang J, Liu Y, Wang X. Evaluation of Platelet-Rich Plasma Therapy for Peripheral Nerve Regeneration: A Critical Review of Literature. Front Bioeng Biotechnol. 2022. PMID 35299637. PubMed
  2. Wang et al. Platelet-rich plasma in peripheral nerve injury repair: a comprehensive review of mechanisms, clinical applications, and therapeutic potential. Exp Biol Med. 2025. PMID 41063785. PubMed
  3. Yang C et al. The Effectiveness of Platelet-Rich Plasma in the Treatment of Sciatic Nerve Injury: A Single-Blind Randomized Comparative Trial. Neural Plast. 2025. PMID 41306443. PubMed
  4. Du Y et al. Efficacy and safety of platelet-rich plasma in the treatment of carpal tunnel syndrome: A meta-analysis. Medicine (Baltimore). 2025. PMID 41261653. PubMed
  5. Li Q et al. Assessing the efficacy of ultrasound-guided platelet-rich plasma on nerve regeneration and functional outcomes in forearm peripheral nerve injuries. Front Neurol. 2026. PMID 42518948. PubMed · Texto completo
  6. American Academy of Orthopaedic Surgeons. Management of Carpal Tunnel Syndrome – Clinical Practice Guideline. 2024. Guía AAOS
  7. Kuffler DP et al. Clinically Reducing/Eliminating Chronic Neuropathic Pain by Bridging Peripheral Nerve Gaps with an Autograft within a PRP-Filled Collagen Tube. J Pain Res. 2025. PMID 40599253. PubMed
  8. Kuffler DP et al. A novel platelet-rich plasma clinically induces reliable, rapid, long-term chronic peripheral neuropathic pain elimination. Exp Biol Med. 2026. PMID 41908885. PubMed · Texto completo
  9. de Jesus LS et al. Platelet-rich Plasma for the Treatment of Neuropathic Pain: A Systematic Review. Curr Drug Res Rev. 2025. PMID 41239793. PubMed
  10. Hassanien M et al. Perineural Platelet-Rich Plasma for Diabetic Neuropathic Pain, Could It Make a Difference? Pain Med. 2020. PMID 31298289. PubMed
  11. Jin X et al. Efficacy and safety of platelet-rich plasma for acute nonarteritic anterior ischemic optic neuropathy: a prospective cohort study. Front Med. 2024. PMID 38576708. PubMed
  12. Toloui A et al. Effectiveness of Platelet-rich Plasma in Treating Spinal Cord Injuries: A Systematic Review & Meta-analysis. Basic Clin Neurosci. 2024. PMID 39553259. PubMed
  13. Ye JG et al. PRP and SCI therapy: Mechanisms, translation and challenges. Tissue Cell. 2026. PMID 42497782. PubMed
  14. Hayon Y et al. Platelet lysates stimulate angiogenesis, neurogenesis and neuroprotection after stroke. Thromb Haemost. 2013. PMID 23765126. PubMed
  15. Nebie O et al. Human platelet lysate biotherapy for traumatic brain injury: preclinical assessment. Brain. 2021. PMID 34086871. PubMed
  16. Wu F et al. Research progress of platelet-rich plasma in promoting peripheral nerve repair. Neurogenetics. 2025. PMID 41335240. PubMed
  17. Rath M et al. Platelet-rich plasma – A comprehensive review of isolation, activation, and application. Acta Biomater. 2025. PMID 40712724. PubMed

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